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23 febrero 2008

Monólogo nº 11

Los Hospitales

A mí no me gusta estar enfermo, pero me encantan los hospitales, porque en los hospitales se descansa mejor que en ninguna parte. Y por eso, de vez en cuando, me gusta hacerme alguna avería. Nada serio, me rompo un brazo… Vamos, lo justo para que me den una camita y un mando a distancia. Pero, para descansar a gusto, me voy a un hospital público, ¡de gratis! Porque, según el dicho, “Quien paga descansa”,pero quien no paga, descansa más. Para empezar, en el hospital te puedes pegar todo el día en la cama. Vamos, que se enfadan si te levantas. ¡Y se respira una paz! Abres así los ojitos y todo lo más que oyes, son los quejidos del de la cama de al lado: - Aaaaaaaah…Aaaaaaaah…Aaaaaah…

¡Si parece el sonido del mar! Y, además, como por mucho que se queje, nunca viene nadie… ¡Es el relax total!

Y por las mañanas, te traen el desayuno a la cama. ¡Y con unos detalles! Por ejemplo, sabes que no te vas a quemar con el café. Ya se preocupan ellos de que te llegue frío. Y con el bollo se esmeran: como no saben qué sabores te gustan, pues no le ponen ningún sabor, y así no se arriesgan. Además, ese bollo es fantástico, porque si no te gusta el café, tú metes el bollo dentro, y como está tan seco, se lo bebe él. Si es que está todo pensado.

¡Y es que en los hospitals… se come de puta madre!

Pero no me refiero a la comida que te ponen ellos, esa va directamente de la bandeja al váter sin pasar por mi cuerpo, sino a la que te traen los colegas de estrangis. Claro, cuando la enfermera te pregunta: - ¿Qué tal la comida? Tú le respondes: - Estupendamente, señora, el jabugo estaba exquisito. La tía se ríe creyendo que estás de cachondeo.

Y es que estar en un hospital sin tener nada serio es cojonudo. Están todo el día pendientes de tus necesidades: “¿has dormido?” “¿Has comido?” “¿has meado?” Y como no hayas meado… ¡te sondan! ¡Qué detalle! O sea, que si hace falta, entran ahí dentro a por la orina. Vamos, eso no te lo hacen ni en el mejor hotel de lujo. Pero esto es porque a los médicos les encanta meter cosas en los orificios. Para mí que el ombligo es la huella de algo que nos quiso meter el pediatra por un sitio equivocado.

Además, en los hospitales todo el mundo te trata con mucho respeto. Para empezar, como tú estás en pijama, los médicos van en bata, para que no te sientas violento. Y cada mañana llega un grupito de médicos, te rodea y empiezan a preguntarte cosas y a tomas notas, que parece que estás dando una rueda de prensa. ¡Que te sientes como Mar Flores: todo el mundo interesado por lo que pasa en tu cama!

Ésa es otra cosa cojonuda: ¡la cama! Esa cama mecano… Que tiene posturas en las que nunca te vas a poner: por ejemplo, esa postura en V. ¿Para qué? ¿Para pintarte las uñas de los pies? ¡Esa cama es para hacer el kamasutra! Tener una cama de éstas y no usarla para el sexo es como tener una muñeca hinchable y usarla de flotador.

Otra cosa maravillosa del hospital público es que no tienes que aguantar allí a la familia todo el puto día. Enseguida viene la enfermera, los echa, y te quedas allí como Dios. Y por si algún plasta se empeña en quedarse a pasar la noche, ponen un sillón de skay, que al día siguiente le tienen que ingresar de cervicales. ¡Por eso se quiere quedar la gente, nos ha jodido! ¡Para que los ingresen! ¡Por pura envidia!

Y si te aburres, te vas al pasillo, que es el sitio de más ambiente del hospital: allí todo el mundo va con su pijama del Insalud, arriba y abajo, como si fueran zombies. Que parece la Pasarela Cibeles. Vamos, los que van con el tacataca y el gotero parece que lleven un modelo de Ágatha Ruíz de la Prada.

Los hospitales son cojonudos. Aunque tengo que reconocer que me cuesta acostumbrarme a tanta comodidad. Si es que hasta te meten una cuña. Sí, una cuña… ese orinal futurista que te ponen para cagar tumbado.

No sé si lo han probado, pero es dificilísimo. Y a mí me gustaría aprender, porque debe de ser de un cómodo… No entiendo cómo por todos lados dan cursos de baile de salón y a nadie se le ha ocurrido organizar un máster para aprender a hacer esto. ¡Y es muy importante! ¡Requiere mucho talento! Cuando a alguien le den el Premio Príncipe de Asturias de las Ciencias deberían decirle: - Mire, le vamos a entregar este premio, pero antes déjeme que le pregunte: ¿sabe usted cagar tumbado?

Pero si tuviera que elegir, lo mejor del hospital es el gotero. ¡Ah, el gotero, eso sí que es un invento! No entiendo por qué las cervecerías no copian el sistema. Podría ser como un teléfono manos libres, pero para beber cerveza. Vamos, que si lo ponen en el hospital, yo ya no saldría de allí.

15 agosto 2007

Monólogo nº 8 - Goyo Jiménez

En esta ocasión el monólogo va a ser contado directamente por el autor en forma de vídeo... es muy bueno, recomendable 100% Diferencia entre españoles y americanos

25 marzo 2007

Monólogo nº 7 - Gabino Diego

Buenas noches. Quiero hablarles del amor, porque viniendo para acá me he encontrado a un amigo que se ha enamorado locamente, y está imbécil perdido. Esto me ha hecho plantearme algunas cosas: ¿Ustedes no creen que debería existir una baja laboral por enamoramiento? ¿Acaso no te dan la baja cuando tienes depresión o cuando tienes estrés? Pues yo creo que si tú vas al médico y le enseñas un folio en el que has escrito cien veces "quiero a Marisa, quiero a Marisa, quiero a Marisa", está claro que estás enfermo y así no se puede trabajar. Cuando estás enamorado no es sólo que te comportas como un idiota. Es que además piensas que eres especial, que las cosas que haces no las hace nadie más en el mundo. Aunque en realidad lo que haces es repetir las mismas tonterías que hacen todos los enamorados. Por ejemplo: el teléfono se convierte en el centro de tu vida, lo descuelgas cada cinco minutos para comprobar que hay línea. ¿Pero qué te crees? ¿Que te van a cortar la línea justo en el momento en el que te tiene que llamar ella? Hombre, los de Telefónica tienen mala leche, pero no tanto. Cuando por fin te llama te da un vuelco el corazón y te dispones a tener una conversación muy profunda: - ¿Qué haces? - Nada. Y así, dos horas de conversación profunda y otras dos para colgar: - Bueno, pues cuelga. - No, cuelga tú. - Tú primero. - No, tú. - Contamos tres y colgamos los dos a la vez. - Uno, dos y tres. Y si cuelga ella, te quedas jodido y piensas que tú la quieres más. Y la vuelves a llamar: - Oye, me has colgado. - ¿Pero no has dicho que contáramos hasta tres? - Sí, pero no tan rápido. Todo cambia cuando estás enamorado. Tu escala de valores varía radicalmente. Por ejemplo, antes, el domingo se lo dedicabas al fútbol. Ahora te vas a comer con ella y la sobremesa se prolonga. Tú la miras, ella te mira, la coges de la mano, las seis de la tarde. Pero, por mucho que la quieras, eres un hombre. Y hay un momento en el no puedes más y te levantas: "Voy al servicio. No te vayas ¿eh?" Y en cuanto no te vea , agarras al camarero y le dices "¿Eh, como va el Madrid tío?" Y con eso te quedas, porque cuando llegas al coche no puedes poner Carrusel Deportivo. No señor, estás enamorado. Hay que poner musiquita romántica. Una cinta que te has grabado especialmente para esa noche y que en un alarde de originalidad le has puesto el título de "Lentas". Por cierto, el coche es uno de los sitios donde más se nota lo tonto que te has vuelto con esto del amor, porque por primera vez, en lugar de desear que se ponga en verde, quieres que cambien a rojo para darle un beso: "Uy rojo, muá". Tampoco te importa que te piten cuando se pone verde, porque te sientes superior. Le haces una sonrisita a tu pareja y sigues. Y no te queda más remedio que volverte fino. Cuando estás enamorado practicas mucho el conocido deporte de aguantarte los pedos. ¡Pedos delante de ella ni uno! Ni en el cuarto de baño, ni en la cama, ni en ningún sitio. Y en cuanto bajas a la calle y te diriges al coche. "Brrrrrr". Vas a propulsión. Cuando estás enamorado te comportas como un imbécil ya desde el primer momento en que la ves. Por ejemplo, si te enamoras de una chica en la biblioteca, en seguida se pone en marcha el juego de las miraditas... Lees una línea, y la miras, pasas la página, y la miras, buscas un pañuelo, y la miras, te suenas los mocos y la miras... Y a veces, sencillamente la miras... Y es que no te atreves a acercarte... Te puedes tirar meses buscando esa frase que hará que ella caiga rendida a tus pies. Un día, por fin, la encuentras...: "Me acercaré y le diré...: Perdona ¿Te importaría no ser tan guapa, es que no puedo concentrarme en el libro". Entonces te levantas, vas hacia ella... pero cuando te acercas sólo eres capaz de decir: "¿Me dejas un boli? Es que se me ha gastado". Si te enamoras de una chica de fuera al separaros prometéis escribiros; y ella ya lo creo que te escribe. ¡Cartas de diez folios!... Pero te cuenta cosas de su vida en Ourense que a ti no te interesan para nada... "Hola Paco, estoy en Ourense, está lloviendo... Acabo de llegar de clase de inglés, y estoy más aburrida... aunque el profesor es muy majo, es canadiense y lleva gafas" ¿Y a mi qué? Y de repente te pone: "Paco, tengo que dejar de escribir porque llegó mi madre" Y en la línea de abajo "Ya he vuelto, como te iba diciendo, lleva gafas..." Pues vale... Sin embargo, nosotros cuando escribimos una carta vamos al grano: "Hola Petra: estoy caliente. Atentamente Gabino". Y ya está. En fin, que me voy a pedir la baja porque he visto a una chica en la tercera fila y creo que estoy empezando a enfermar. Buenas noches.

17 marzo 2007

Monólogo nº 6 - Enrique San Francisco

¿Sabían que la Biblia es el libro más vendido del mundo? La Biblia es ese libro gordo que todo el mundo tiene, pero que casi nadie ha leído. Ring, ring... - Hola, ¿qué haces? - Aquí estoy, leyendo la Biblia. - ¡No jodas! ¿Qué te ha pasado, que te hass hecho de una secta? Y es que nadie entiende que la Biblia se pueda leer por placer. Sin embargo, yo últimamente la he estado leyendo y me ha parecido un libro muy interesante. Sobre todo, me ha servido para saber cómo era Dios. ¡Dios era la leche! Pero tenía sus cosillas. Yo no quiero molestar, pero muy trabajador, muy trabajador... no era, porque teniendo toda la eternidad por delante, el tío hizo el mundo en una semana. Y no crean que se hernió, se levantó el primer día y dijo: "Hágase la luz", y la luz se hizo. Pero que yo sepa, él no puso ni un enchufe. Y al día siguiente: "Háganse los planetas". ¡Eso, háganse! Que digo yo que se podía haber esforzado un poquito más, porque pudiendo hacernos de acero líquido como a Terminator, nos hizo de barro como a los botijos. A mí lo que me gusta de la Biblia es que Dios es partidario del nudismo, como yo. De lo que no es partidario es de la fruta, porque no le importaba que Adán y Eva fueran en pelotas, pero cuando se comieron una manzana se pilló un cabreo... que los echó del paraíso. ¡Oye, con razón! ¿No te han dicho que no cojas la manzana? Dios era bueno, pero con un límite. ¡Por eso los castigó! A Adán le dijo: "Tú ganarás el pan con el sudor de tu frente". Aquí tengo yo una duda. ¿Ya había pan? ¿Bimbo o en baguette? Y a Eva le dijo "Y tú parirás con dolor". ¡Que anda que no le ha tenido que dar rabia a Dios que inventasen la epidural! ¡Es que ya son ganas de llevarle la contraria! A Dios le pasa lo que a todas las buenas personas, da la mano y le cogen el brazo. Ahí están los babilonios, se ponen a construir la torre de Babel para ponerse al nivel de Dios. ¿Pero qué falta de respeto es ésa? Ya lo dice el refrán: "Cada uno en su casa, y Dios en la de todos" ¡Y no al revés! Claro, Dios se enfadó: "Por vuestra ambición os condeno a que a partir de ahora, si queréis entenderos, os tendréis que dejar el sueldo en fascículos para aprender idiomas. Eso sí, con el número uno, recibiréis las tapas de regalo". ¡Y es que hasta enfadado era buena gente! Pero sobre todo, Dios tenía un sentido del humor tremendo. Un día habló con Noé y le dijo: "Oye, construye una barca, que voy a inundar todo esto". Y Noé se lo creyó, y se puso a construir un barco en medio del desierto. Que no veas el cachondeo de los vecinos: "Pero Noé, ¿tú estás tonto? ¡Si aquí no hay playa!". "¿Quién te crees que eres? ¿Chanquete?" Yo creo que Dios no iba a inundar nada, pero cuando vio a Noé tan ilusionado con su arca, dijo: "¡Venga va, voy a mandar el diluvio, pero sólo una vez, ¿eh?". También fue muy buena la que le gastó a Abraham, a quien dijo: "Sacrifica a tu hijo". Y el otro: "Ah, pues vale". Es que los hombres se lo tomaban todo en serio. Menos mal que Dios le paró: "¡Eh!, ¡Abraham, suelta el machete!, ¡que era coña, tío!". ¡Qué bromista! Claro, eso debía ser la famosa gracia de Dios. Si es que Dios era muy gracioso, vamos, un cachondo mental. Eso sí, yo creo que alguna vez se le fue la mano, porque lo que le hizo a Job. Con Job se cebó. Dijo Dios: "Me he enterado que hay un tal Job que cree en mí por encima de todas las cosas. Vamos a comprobarlo". Para empezar, a Job le cagan unas golondrinas en los ojos y le dejan ciego, después lo arruina, se carga a su mujer, se carga a su hijo, descuartizan a su hija... Y tras cada prueba, Dios mandaba a dos ángeles para preguntarle: "Oye Job, ¿sigues creyendo en Dios por encima de todo?". A lo que Job les decía: "¡Pues claro, anda que no creo! ¡Lo que no entiendo es quién me pone la pierna encima para que no levante cabeza!". Yo no quiero ofender, pero a veces más que bromas, parecían putadas. ¡A Dios sólo le faltó hacerle, a Job, del Atlético de Madrid! Esa sí que hubiese sido una buena broma y no lo de las cagadas de las golondrinas. Pero Dios sólo quería hacer unas risas, no quería ensañarse. Era un tío simpático, de verdad, ahí está la Biblia que lo prueba.

18 febrero 2007

Monólogo nº3

Aquí teneis el video de otro monólogo, sobre el Canon de Pachelbel. Está en inglés, pero con subtítulos en español, y no es difícil de seguir:

17 febrero 2007

Monólogo nº 2 - Pablo Motos

Ella te quiere como amigo Hasta ahora pensaba que la peor frase que te puede decir una tía es: "Tenemos que hablar...". Pero no, la peor frase que te pueden decir es: "yo también te quiero... pero solo como amigo". Eso significa que para ella tú eres el mas simpático del mundo, el que mejor la escucha, el más enrollado... pero que no va a salir contigo. Va a salir con un impresentable que sólo quiere acostarse con ella. Eso sí, cuando el otro le haga una putada, te llamará a ti para pedirte consejo. Es como si vas a buscar trabajo y te dicen: "Señor Motos, es usted la persona idónea para el puesto, el que mejor vitae tiene, el más preparado... pero no le vamos a contratar. Vamos a coger a un incompetente. Eso sí, cuando la cague, ¿le podríamos llamar a usted para que nos saque del lío?" Me pregunto, ¿qué he hecho mal? Hemos ido al cine, nos hemos reído, hemos pasado horas tomando café... ¿A partir de qué café nos hicimos amigos? ¿Del quinto? ¿Del sexto? Joder, eso se avisa. ¡uno menos, y ahora me estaría acostando con ella! Para ellas un amigo se rige por las mismas normas que un Tampax: puedes ir a la piscina con él, montar a caballo, bailar... Lo único que no puedes hacer con él es tener relaciones sexuales. Es que si lo piensas... Si para una tía considerarte "su amigo" consiste en arruinar tu vida sexual, ¿qué hará con sus enemigos? A mi me parece muy bien que seamos amigos, lo que no entiendo es por qué no podemos "follar como amigos". Yo creo que la amistad entre hombre y mujeres no existe, porque si existiera, se sabría. Lo que ocurre es que cuando ella te dice que te quiere sólo como amigo, para ella significa eso y punto. Pero para ti no. Para ti significa que si una noche estáis en la playa, ella se emborracha, hay luna llena, se han alineado los planetas y meteorito amenaza la Tierra... ¡A lo mejor consigues enrollarte con ella! Por eso tragas, porque nunca pierdes la esperanza. ¿Qué se lía con Oscar? Pues ya romperá... cuando lo hace, tú atacas con la técnica de "consolador": "No llores, el Oscar ese es un chulo. Tú te mereces algo mejor, un tío que te comprenda, un tío que sepa estar ahí cuando lo necesitas... Que sea bajito, que sea castaño, que no sea muy guapo, que se llame Javier... como yo". Al menos, siendo amigo puedes meter cizaña para eliminar competencia. Es la técnica del "gusano miserable". Cuando ella te dice: - Ay, que majo es Paco, ¿verdad? - ¿Paco? Es muy majo, sí... un poco bizco.. - No es bizco, lo que pasa es que tiene unna mirada muy tierna. - Sí, en eso tienes razón, me fijé el otroo día, cuando miraba a Marta. - No la miraba a ella, me miraba a mí. > - ¿Ves como es bizco? El colmo es que las tías consideran que tienen una relación "superespecial" con un tío cuando pueden dormir con él en la misma cama y que no pase nada. Pero bueno, ¿lo "superespecial" no sería que sí pasara algo? Un día después de una fiesta, te quedas ayudándola a recoger, como haces siempre, y cuando acabáis, ella dice: - Huy, es muy tarde, ¿por qué no te quedass a dormir? - ¿Y donde duermo? - Pues en mi cama. A ti te tiemblan las piernas: "¡Ésta es mi noche, se han alineado los planetas!" Al rato te das cuenta de que no son precisamente los planetas los que se han alineado, porque ella, como sois amigos, con toda la confianza, se que queda en camiseta y bragas, y tú, visto lo visto piensas: "Me voy a tener que quedar en calzoncillos... con la alineación de planetas que llevo encima". Así es que te metes en la cama de un brinco y doblas las rodillas para disimular. Ella se mete, te pega el culo y te dice: "Hasta mañana". ¡Y se duerme! "Pero bueno, ¿cómo se ha podido dormir tan pronto? ¿Pero esta tía no reza ni nada?". ¡Estas acostado con la tía que te gusta! Al principio no te atreves a moverte, para no tocar nada. Sabes que si en ese momento hicieran un concurso, nadie podría ganarte: eres el tío mas caliente del mundo. ¡Y que larga se te hace la noche! Te vienen a la cabeza un montón de preguntas: "¿Tocar una teta con el hombro será de mal amigo? ¿Y si es la teta la que me toca a mí?". Pero después de muchas horas ya solo te haces una pregunta: "¿Seré realmente gilipollas?". No puedes creer que estéis en la misma cama y no vaya a pasar nada. Confías en que en cualquier momento se dé la vuelta y te diga: "Venga tonto, que ya has sufrido bastante, ¡hazme tuya!". Pero no. A las tías nunca les parece que hayas sufrido bastante. Y mira que sufres... Porque tienes toda la sangre del cuerpo acumulada en el mismo sitio. Se han dado casos de hombres que han llegado a reventar. Pero ahí no termina tu humillación. A las siete de la mañana suena el timbre de la puerta: - ¡Ay, es Oscar! - ¿Oscar? ¿Pero no le habías dejado? - Ya te contaré, que ahora tengo prisa. See me olvidó decirte que iba a traer su perro, porque como nos vamos a Vaqueira, yo le dije que el perro mejor que contigo no iba a estar con nadie. ¡Qué tu eres un amigo! Tienes mala cara, ¿has dormido bien? Y ahí te quedas con el perro, que ése sí que es el mejor amigo del hombre.

10 febrero 2007

A la rica sección... estamos que nos salimos!!!

Pues sí, estamos que no cabemos en nosotros mismos y ahora se nos ocurrió que se podría dedicar una sección a monólogos que desde ya hace algunos años se lleva tanto... Pues me parece una idea genial y para inaugurar la sección voy a poner uno de los que me parecen brillantes. Un saludo! :) Monólogo nº 1 - Quique San Francisco Buenas noches. Vengo de un velatorio... Se ha muerto el abuelo de un colega y le he acompañado al tanatorio... Y la verdad es que el tanatorio es un sitio curioso... Hay hasta bar, que por cierto, tiene mucho ambiente, porque es el único que no cierra en toda la ciudad... Lo primero que te encuentras al llegar allí son un montón de coronas de flores... ¿Que digo yo...? Por que le llamaran a eso "corona?" Yo no he visto nunca a un muerto con eso en la cabeza... Mas que una corona parece un salvavidas, que hay que tener mala leche para regalarle a un muerto un salvavidas. Y los mensajes que llevan, son para leerlos: "Tus nietos no te olvidan!", "Tus compañeros de oficina no te olvidan!". Que tu piensas... Pero, a quien se lo dicen? Al muerto...?. Los muertos no parecen muy aficionados a la lectura. Y además, como que "no te olvidan?" Pero hombre, si se acaba de morir! Como para olvidarse: - Oye, que hacemos aquí en el tanatorio? - Pues no se, no me acuerdo muy bien, creoo que se ha muerto el abuelo! - Vamos a preguntarle al camarero! Yo creo que el bar es la clave del tanatorio. Porque si no fuese por las copas que se toma el personal no se entiende todo lo que pasa allí: para empezar, el negocio se llama Pompas fúnebres! Que falta de respeto es ésa?... Pompas fúnebres! Parece la marca de un champú para difuntos: "Pompas fúnebres, el champú que no irrita los ojos!". Y después de lavarle la cabeza al muerto con el champú "pompas fúnebres" nos vamos de marcha... De "marcha fúnebre"... Marcha fúnebre? Esto ya es cachondeo! Seguro que irse de marcha fúnebre es ir a mover el esqueleto! Pero menos sentido todavía tienen las conversaciones de la gente. De repente llega un tío y dice: "No somos nadie!". Pero ¿cómo que no somos nadie? No serás nadie tú! Yo soy un tío de puta madre! Y otro suelta... "Hoy estamos aquí y mañana estamos allí". Hombre, mira, eso es lo bueno de tener coche... En los velatorios te das cuenta de que si quieres que hablen bien de ti, no hay como morirse. Si por ejemplo, tú eras un ludópata, la gente dirá... "No tenía nada suyo"... Y si tenias muy mala leche... "Parecía que se comía el mundo y luego no se comía a nadie...". Y aquí la cosa se anima y salta uno: "Y hablando de comer, como le gustaba el pollo! Os acordáis de aquella vez que se comió cinco pollos de una sentada...?". Y otro: "¿Y la vez que tiro un tabique con el hombro? Que me van a perdonar, pero si se comía cinco pollos seguidos y tiraba tabiques con el hombro, lo raro es que no se hubiera muerto antes. Y con estas anécdotas del muerto a la gente le da la risa floja y de repente uno dice: "Aaaaaaay... si no nos reímos, que vamos a hacer...". ¿Cómo que qué vamos a hacer? Pues llorar, cojones, que para eso estáis en un velatorio! Y entonces se crea un silencio incomodo, hasta que a alguien se le ocurre algo original que decir... "Pues mira, ya ha dejado de fumar...". Bueno sí... el muerto ha dejado de fumar, pero los demás no paran... Que se forma allí un ambiente que solo falta que salga Michael Jackson bailando el Thriller... Yo creo que en vez de ponerle velas al ataúd le deberían poner faros anti-niebla... Es que es muy fuerte! Los muertos se van al otro barrio ahumados, como los salmones. Vamos, que si llegas tarde piensas... "Coño, que los familiares ya lo están incinerando por su cuenta!". Pero a mi las frases que más me impresionan son las que se dicen en el "pésame"... "Te acompaño en el sentimiento...!". O esa otra que dice... "Ha pasado a mejor vida", que en eso sí que tienen razón... Porque toda la vida con muebles de aglomerado de Ikea y cuando te mueres te meten en un ataúd de roble macizo... Y a lo mejor te has pasado la vida conduciendo un Opel Corsa y ahora te vas al otro barrio en un Mercedes de puta madre... Y con chofer! Muy bien. El coche mas seguro del mundo! A buenas horas! En fin, yo no tengo claro lo que quiero que hagan conmigo cuando me muera. Había pensado en la incineración, pero no me convence. Porque van los familiares con las coronas de flores y el ataúd, y al rato salen con una copa de cerámica y claro, entre las coronas y la copa parece que han ganado la vuelta ciclista a España. Por eso estoy pensado en donar mi cuerpo a la ciencia. Así ni velatorio ni nada. Las orejas las donaría al museo de cera, con un tapón mío hay cera para hacer los Tres Tenores... El corazón a Anne Igartiburu, para que haga: "Hola, corazones... Hoy tenemos Corazon Golfo"... Y el hígado que se lo den a J.B., que se lo han ganado."

18 julio 2005

El Colegio ...

Y aquí os dejo un monólogo del mejor entre los mejores... Enrique San Francisco: El otro día tuve que ir a recoger a mi sobrino al colegio. Y me quedé alucinado. ¿Se han fijado en cómo salen los niños de la escuela? Es algo espeluznante. Salen despavoridos, corriendo en cualquier dirección, como endemoniados, empujándose y gritando... como huyendo de algo, que piensas: ¿qué les harán ahí dentro? Yo recuerdo que de pequeño no salía del colegio de esa forma tan violenta. Francamente, yo la mayoría de las veces... ni entraba. A mí me decían: - Enriquito: si quieres ser un hombre de provecho, vas a tener que estudiar un poco más. Y yo les decía: - Vale, pero si no quiero serlo, ¿puedo seguir como hasta ahora? Pero a ellos les da igual, te cargan con un mochilón... ¡así de grande!, y te dicen que todo eso te lo tienes que meter en la cabeza...¡Pero qué empeño en meterme cosas en la cabeza! ¿No se dan cuenta de que no cabe?. Además, en el colegio se aprenden muchas cosas inútiles. Por ejemplo: ¿para qué se tiran tres meses enseñándote a diseccionar una rana?... Coño, ¡que te enseñen a pelar una gamba! ¿Y las matemáticas? Para empezar, te enseñan los conjuntos: estaban los conjuntos conjuntos y los conjuntos disjuntos. Muy bien, me ha sido muy útil en mi vida saber esto. Ahora, el que cambió mi vida fue el conjunto vacío: le enseñaba las notas a mi madre y ella me decía: - Enriquito, ¿y este cero en matemáticas...? - Mamá, no seas antigua, esto no es un cero, es un conjunto vacío. Luego te enseñan a sumar, restar, multiplicar, dividir.. Y dices: "Ahora me enseñarán a pedir un crédito en el banco..." Pero no. Lo que te enseñan es la raíz cuadrada... ¡Ay, amigos! ¡Qué gran tema la raíz cuadrada! ¡Lo bien que me ha venido a mí saber calcular la raíz cuadrada...! Sin ir más lejos la he usado... nunca. Francamente, ¿a ustedes no les parece que ha llegado el momento de plantear este asunto al Gobierno? La raíz cuadrada tendría que ser voluntaria, como la mili. Y luego llegaba el profesor y decía: - Chicos, os voy a poner unos problemas. Pues... cojonudo: Llevo una mochila de ocho kilos, me llaman Carabesugo, me roban el bocadillo... ¡Y encima viene este tío a ponerme más problemas! Y dictaba: - Si Pedrito tiene seis manzanas, viene su hermana y le quita dos, viene su primo y le quita otras dos y luego el perro se come una... ¿Cuántas manzanas tiene Pedrito? Pues no lo sé, pero, francamente, si quiere mi opinión... Pedrito es gilipollas. Otra cosa que te enseñaban era el latín y el griego, las lenguas muertas... ¿A ustedes les parece bien que les enseñen lenguas muertas a los niños? ¡Con razón por la noche no pueden dormir! ¿Y la sinalefa? ¡Eso tiene que ser una guarrada! Yo me negué a estudiarla... Y hablando de cochinadas: también te enseñaban los gases nobles... Mire usted, a mí me parece muy bien que los nobles se tiren sus gases como todo el mundo,¿pero es necesario estudiarlos? La clase de música... Muy bien, en casa no te dejan gritar ni jugar al balón en el pasillo, pero puedes soplar la flauta hasta que se te salgan los higadillos. Y tu madre ni mu... Total para aprender a tocar "Debajo un botón, ton, ton..." Por no hablar de la clase de gimnasia... ¿De qué te va a servir en la vida saber dar una voltereta? ¿Y saltar el potro? ¿Se imaginan que en un debate entre Aznar y Zapatero Aznar dijese: "Señor Zapatero, usted va a subir las pensiones y va a bajar la gasolina, pero, ¿sabe saltar el potro...? Déjese de demagogias... Salte el potro señor Zapatero, salte el potro" La única vez que yo estuve atento en el colegio fue cuando explicaron la reproducción humana. Aunque tampoco me sirvió de mucho: primero te hablaban de un guisante... después de unas abejas que salían de su colmena y llevaban el polen por ahí.. Y luego te enseñaban unos dibujitos de una pareja en pelotas... Que yo pensaba: ¿Y aquí quién de los dos tiene el guisante...?" Pero ahí no se acababa el follón, porque yo sabía que había una cosa que se metía en algún sitio... Y además estaba la cigüeña... Con lo que me fui a mi casa pensando que la reproducción humana consistía en que una cigüeña metía un guisante en una colmena y una abeja lo esparcía... Muy bien... Yo no quiero molestar, pero entonces. ¿para qué me sirve a mí la polla? En fin, amigos, que según lo que nos enseñaban en la escuela, un hombre de provecho es un tío que habla lenguas muertas, come guisantes, da volteretas y toca la flauta... ¡Coño, este tío es Kung Fu!

04 julio 2005

¿Cómo saber si ella tiene ganas? Por Manel Fuentes

Tener relaciones sexuales es difícil, siempre. Cuando tienes pareja piensas:"¡Por fin voy a tener sexo cuando yo quiera!". ¡Mentira! Eso de las relaciones sexuales estables es una leyenda. Es difícil que se dé que ella tenga ganas y que tú tengas ganas, y que cuando tú tengas ganas, ella sepa que tú tienes ganas y tú sepas que ella tiene ganas...Yo, por necesidad más que nada, me he convertido en un experto en interpretar este tipo de señales. Veréis: si estás en el sofá y cuando va a acostarse te dice: - Me voy a la cama, no tardes.Eso quiere decir: "Me voy a acostar sin bragas". Pero si ella se acuesta y te dice: - Yo me voy a la cama, cuando vengas haz el favor de no hacer ruido.Amigo mío... coge una revista y sedúcete a ti mismo.

Hay palabras mágicas que ella suele utilizar para dejar claras sus intenciones. Por ejemplo, la palabra "siesta". Si ella después de comer te dice: - ¿Nos echamos la siesta?Está claro: "sí está".Hay que estar muy atento a cómo se viste cuando se acuesta. Si se coloca los calcetines y el esquijama con pelotillas te está diciendo que no quiere saber nada de tus pelotillas...Yo creo que, con esto del sexo, las personas funcionamos un poco como los teléfonos móviles: que se supone que sirven para que estemos comunicados siempre, pero a veces tú lanzas un mensaje y ella no está operativa;otras te lo lanza ella a ti, y resulta que tú estás comunicando.Si un día anodino, como por ejemplo el martes, tu chica sin venir a cuento te pregunta por Zidane: - Oye, ¿y cómo va lo de Zidane? Está claro... ¡¡¡Quiere... que le introduzcas el PIN!!!Hay otras señales más sutiles. Hay que estar muy atento a cómo te llama cuando llegas a casa. Si entras por la puerta y escuchas tu nombre tres octavas más agudas de lo normal (En vez de oír:"Hola Manel", oyes: "¡Hola Maneeeeel!"), prepárate. Va a estallar el obús. Te va a hacer como en el anuncio de Jazztel: "¡Otro...! ¡Otro...! ¡Otro más...!" Lo malo, cuando te pasa esto, es que tú, al segundo, te quedas sin batería.Si cuando se está arreglando para salir te dice:"¿Me ayudas a subirme la cremallera?", en realidad te está diciendo:"¿Cuándo volvamos... también me la bajarás?". Es decir, ella está a tope de cobertura.Pero atención, porque el momento de subirle la cremallera es muy delicado. Si la pellizcas sin querer, se acabó lo que se daba. Se dará la vuelta y te dirá: "¿Qué piensas? ¿Qué estás cerrando una maleta? ¡Serás bestia!". Y conectará el buzón de voz. Ya puedes llamar, ya...La postura que ella coge cuando se mete en la cama es otra forma de saber si está operativa o no está operativa. Si se mete en la cama y se enrolla como una oruga... no te esfuerces, tiene el terminal apagado.Pero si por el contrario, se tira boca abajo y mueve el culete como el pato Donald al andar... ¡Atención, tienes una llamada en espera!En cualquier caso, con móvil o sin él, el momento clave sin duda es el sábado. Porque el sábado por la noche tú sabes que toca. Y con esa ilusión te metes en la cama. Pero puede pasar que, de repente, apague la luz y diga: - Buenas noches.- ¿Cómo que buenas noches? ¡Pero si es sábado!Te dan ganas de levantarte a por el calendario y decirle: "Mira... Mira... ¡Mañana rojo!". Hombre, por favor... Yo creo que, como hay mucha despistada por ahí, deberían decirlo en las noticias: "Y terminamos recordándoles que hoy es sábado... Mañana rojo".Sin embargo en vez de ir a por el calendario, lo que hacemos la mayoría de los tíos es poner en marcha la operación gusano: acercarnos a ella reptando por la cama, como sin querer, hasta que nos acoplamos. La abrazamos y empiezas a tontear con la mano, que si le acaricias la cadera, que si ahora la tripita... y empiezas a subir y a subir, a ver si ella reacciona.Y sí que reacciona, sí. De pronto te coge la mano y te dice:- ¡Qué bien estamos así! Yo no necesito nada más.Y te quedas con las ganas. Esperando la próxima señal. Habrá que tener... la antena sacada

MONÓGO DE IMPRESCINDIBLE LECTURA!!!! xDDDDD

03 julio 2005

PREGUNTAS TRAMPA (El Club de la Comedia)

Hay preguntas que contestarías sin problema alguno si te las planteara un amigo. Sin embargo, si es ella quien te las hace, se convierten en "preguntas trampa". Yo llamo "preguntas trampa" a esas preguntitas que parecen inocentes y que tu pareja te hace para que te sientas culpable, aunque no hayas hecho nada malo... Por ejemplo, te has ido a cenar con los compañeros y cuando vuelves, ella está esperando en la cama, preparada con su pregunta trampa: -¿Qué tal te lo has pasado? Mucho cuidado con lo que le contestas, porque si le dices: -Huy, muy bien, me he reído más con María... ¡No, no, con María-no, con el de administración! Ya la has cagado. Se dará la vuelta y pondrá su culo de barrera entre los dos. Tampoco puedes decirle que te lo has pasado regular, porque te dirá: -Pues entonces, ¿para qué vas? Todos los años dices lo mismo y todos lo años vuelves. Y pondrá su culo entre los dos. Vamos, que si quieres tener su culo a favor, sólo hay una respuesta posible: -¡Mal, me lo he pasado muy mal! En las relaciones de pareja hay que estar siempre alerta, porque cuando menos te lo esperas, te lanzan el anzuelo a ver si picas: -¿Te gustó el vestido que llevaba Marta el jueves? En este caso sólo hay una respuesta posible: -¿Cómo era? No me fijé... Porque, como te haya gustado e incluso si no te ha gustado, la siguiente pregunta es: -¿Ah sí? ¿Y cómo iba yo vestida? Y es que hay una ley inquebrantable con respecto a sus amigas. Nunca le digas que su amiga es guapa, por mucho que insista. Si te pregunta: -Está guapa mi amiga Sara, ¿verdad? ¡Danger! ¡Peligro! ¡Calavera con dos palitos! -¿Tu amiga Sara? Pero si parece un calamar... -Pues ahora que ha adelgazado está muy bien. -¿Que ha adelgazado? ¡Pues como no sea de los codos! ¡Nunca lo admitas! Te diga lo que te diga, tú no cedas: -Pues la han elegido Miss Mundo. -Estará comprado el jurado... Hay una pregunta trampa a la que yo le tengo auténtico pánico: -Cariño, ¿tú crees que estoy más gorda? En este caso es importantísimo la reacción rápida, no dejes pasar ni medio segundo antes de contestar: -¡No! ¡No estás gorda! No se te ocurra dudar lo más mínimo, porque como le digas: -Pueeees, no sé... No. Ella saltará: -¿Cómo que no lo sabes? ¿Es que no se ve? ¡Pues yo sí que veo que tú estás más gordo! ¡Que se te ha puesto la papada como una saca de correos! De todas formas, no os hagáis muchas ilusiones porque tengo que decir que hay algunas preguntas trampa en las que contestes lo que contestes quedas mal. Yo creo que antes de hacerte una de ellas te deberían leer tus derechos, porque cualquier cosa que digas será utilizada en tu contra. Por ejemplo, si durante una limpieza general, ella dice: -¡Huy!, aquí hay una foto de tu ex. ¿Qué hago con ella? Macho, estás perdido. Si le dices: -Rómpela. Mal, porque te dirá: -¿Qué pasa, que todavía te afecta cuando la ves? Pero como le digas: -Mujer, las fotos no se rompen. ¡Mal! -Ah, ¿no? Pues no sé para qué la quieres. ¿Qué pasa, que te vas a hacer un póster? Pues en esta foto está horrible, ella nunca ha sido mona, pero aquí tiene una cara de pan... No hay escapatoria posible. Hay que estar siempre atento, ya que puede asaltarte con una pregunta trampa cuando menos te lo esperes: -Cariño, me han dicho mis padres que este año quieren venir a casa a pasar las fiestas. ¿Qué les digo?, ¿que sí o que no? Si eres sincero y le contestas: -Pues no me apetece mucho, para qué te voy a engañar... -Claro, qué fácil, cómo se nota que no son tus padres, si fueran tus padres ya estarías perdiendo el culo. Pero si le dices: -Ah, muy bien, pues que se vengan. -Claro, qué fácil, como tú no haces nada... ¡Hala, a llenar la casa de gente! ¿Por qué no invitamos a cenar a la orquesta de Luis Cobos? Algunas preguntas trampa se pueden convertir en una auténtica pesadilla. Cuando estás tan tranquilo, ella aprovecha y te lanza: -¿Me quieres? -Pues claro. -¿Pero me quieres como antes? -Te quiero más. -O sea, ¿que no me quieres como antes, que no podías vivir sin mí? -Siií. -¿Sí, qué? -Que te quiero. -¿Pero me quieres como antes? -Te quiero más. -O sea, que no me quieres como antes. ¡Coño, dan ganas de separarse! ¡Aunque sea sólo por acabar la conversación! Pero sin duda la pregunta que más odio de todas es ésta: -¿En qué piensas? -En nada. -En algo estarás pensando. -Pues no, no estoy pensando en nada. -Vale, vale, si no quieres decírmelo no me lo digas... -No es que no quiera decírtelo, es que no estaba pensando en nada. -Aunque sea una tontería en algo estarás pensando. ¿Pero por qué ese empeño en que piense? ¡Pues no pienso en nada! ¡Y no quiero que vengan sus padres! ¡Y está más gorda! ¡Y su amiga Sara está muy buena! ¡Y que viva la orquesta de Luis Cobos!! ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO xD